Divorcio en España: tipos y trámites a seguir

Divorcio en España: tipos y trámites a seguir

Divorciarse no es simplemente “romper” con una relación. Es una decisión jurídica que implica consecuencias legales, patrimoniales, personales y, en su caso, familiares. Dependiendo de la opción que se elija, varían sustancialmente los trámites y procedimientos a seguir. 

Además, desde la entrada en vigor de la Ley Orgánica 1/2025, la forma de abordar los divorcios, en concreto los contenciosos, ha cambiado significativamente: ahora es obligatorio intentar un procedimiento de mediación o negociación previa antes de acudir a juicio.

En este artículo, te contamos qué tipos de divorcio existen en España, qué requisitos exige cada modalidad y cuáles son los pasos a seguir en cada caso.

¿Qué es jurídicamente el divorcio?

El divorcio, según el artículo 85 del Código Civil, es una de las causas legales de disolución del matrimonio. Su principal efecto es extinguir el vínculo jurídico entre los cónyuges, permitiéndoles volver a casarse con otras personas, a diferencia de la separación, que suspende ciertos efectos pero mantiene el matrimonio vigente.

Desde 2005, no es necesario alegar causa ni haber estado previamente separados. Cualquiera de los cónyuges puede solicitar el divorcio con el único requisito de que hayan transcurrido tres meses desde la celebración del matrimonio. Sólo se exceptúan casos de violencia o riesgo para la integridad física o moral de alguno de los miembros de la familia.

Tipos de divorcio en España: mutuo acuerdo y contencioso

Existen dos grandes modalidades de divorcio:

1. Divorcio de mutuo acuerdo

Se produce cuando ambos cónyuges están de acuerdo en divorciarse y pactan conjuntamente las medidas que regularán su nueva situación, lo que se formaliza en un convenio regulador, que incluye medidas sobre custodia, régimen de visitas, pensión alimenticia y compensatoria, uso de la vivienda familiar y reparto del patrimonio. Es la vía más rápida, económica y menos traumática. 

Puede tramitarse de tres formas diferentes:

1.1. Ante notario (divorcio exprés)

Solo es posible si no existen hijos menores de edad ni mayores con discapacidad y con medidas de apoyo judicial. Ambos cónyuges deben comparecer personalmente y estar asistidos por un abogado en ejercicio (que puede ser el mismo).

Los pasos a seguir en un divorcio notarial son los siguientes:

    1. Contactar con abogado (puede ser común): redactará el convenio regulador con todos los acuerdos sobre vivienda, pensión compensatoria, reparto de bienes, etc.
    2. Solicitar cita ante notaría del domicilio común o del último domicilio del matrimonio.
    3. Preparar la documentación:
      • DNI o NIE de ambos cónyuges.
      • Certificado literal de matrimonio.
      • Certificado de empadronamiento.
      • Libro de familia (para acreditar que no hay hijos menores).
    4. Comparecencia ante notario con el abogado.
    5. Firma de la escritura pública de divorcio.
    6. Inscripción en el Registro Civil

Este procedimiento se resuelve en días y es especialmente útil cuando no hay patrimonio complejo que repartir. 

1.2. Ante el letrado de la Administración de Justicia

Es una vía judicial simplificada, accesible también si no hay hijos menores. Se presenta la demanda de mutuo acuerdo y el convenio regulador. Tras la ratificación personal de los cónyuges, el letrado dicta un decreto de divorcio. También requiere la asistencia letrada y procurador, aunque puede ser compartido.

1.3. Ante el juez

Es obligatoria cuando hay hijos menores o con medidas de apoyo judicial. El juez revisa el convenio y recaba informe del Ministerio Fiscal, que debe valorar si las medidas propuestas respetan el interés superior del menor (art. 92 CC).

El procedimiento es el siguiente:

    1. Redactar el convenio regulador con abogado (puede ser el mismo para ambos).
    2. Interponer demanda conjunta de divorcio ante el juzgado competente (último domicilio conyugal).
    3. Ratificación personal ante el juzgado: ambos cónyuges deberán acudir a confirmar su voluntad.
    4. Si hay hijos menores, el Ministerio Fiscal informa sobre si las medidas protegen su interés superior.
    5. Una vez ratificado el convenio y aprobado por el juez, se dicta sentencia de divorcio.
    6. Se debe inscribir la sentencia de divorcio en el Registro Civil.

2. Divorcio contencioso

Se da cuando no hay acuerdo entre los cónyuges, ya sea sobre el divorcio mismo o sobre las medidas que deben adoptarse. 

En este caso, uno de ellos presenta una demanda de divorcio contencioso y el procedimiento se rige por el artículo 770 de la Ley de Enjuiciamiento Civil.

Cada parte debe actuar asistida por abogado y procurador propios. Habrá una vista oral en la que el juez decidirá sobre la custodia, pensiones, uso de vivienda, etc.

Novedad en 2025: Obligación de intentar un MASC antes del juicio

La Ley Orgánica 1/2025, en vigor desde el 3 de abril de 2025, impone la obligación de intentar un medio adecuado (o alternativo) de solución de controversias (MASC) —como mediación, conciliación, negociación o Derecho colaborativo— antes de poder interponer una demanda en materia de familia.

¿Qué implica esto en la práctica?

    • No se admitirá la demanda de divorcio contencioso si no se acredita documentalmente el intento de negociación o mediación.
    • Se exceptúan los casos de violencia de género o medidas urgentes.
    • El intento de MASC interrumpe la prescripción y suspende los plazos de caducidad.

¿Qué MASC se pueden utilizar?

    • Mediación familiar: un tercero imparcial ayuda a los cónyuges a alcanzar acuerdos.
    • Negociación entre abogados: reconocida legalmente como MASC válido.
    • Derecho colaborativo: es un sistema de resolución extrajudicial de conflictos en el que cada parte está representada por un abogado específicamente formado en esta metodología. A diferencia de una negociación convencional, todos los profesionales implicados se comprometen por escrito a no acudir a juicio. Si no se alcanza un acuerdo, las partes deberán cesar a sus abogados y contratar nuevos letrados para llevar el caso ante los tribunales.

Así, los pasos a seguir en un divorcio contencioso serían los siguientes:

    1. Intentar un MASC obligatorio (mediación, conciliación o negociación): debes acreditar que has intentado un acuerdo extrajudicial conforme a la Ley Orgánica 1/2025.
    2. Preparar y presentar la demanda de divorcio contencioso, con abogado y procurador.
    3. El juzgado admite la demanda y da traslado a la otra parte para que conteste.
    4. Fase probatoria: se practican pruebas (testigos, informes psicológicos, documentos…).
    5. Vista oral: ambas partes exponen su caso ante el juez.
    6. Sentencia de divorcio: el juez fija las medidas definitivas sobre guarda, pensiones, bienes, etc.
    7. Inscripción en el Registro Civil.

El convenio regulador: piedra angular del divorcio pactado

El artículo 90 del Código Civil exige que el convenio regulador resuelva, al menos, sobre los siguientes puntos:

  • Régimen de guarda y custodia de los hijos.
  • Visitas y comunicaciones con el progenitor no custodio.
  • Pensión de alimentos.
  • Pensión compensatoria.
  • Uso de la vivienda familiar.
  • Reparto de bienes comunes (si se liquida el régimen económico).

El juez, notario o letrado puede rechazar el convenio si aprecia perjuicio grave para alguno de los cónyuges o los hijos.

Conclusión

En conclusión, divorciarse es una decisión importante que no solo implica poner fin al matrimonio, sino también reorganizar muchos aspectos de la vida: la relación con los hijos, la economía familiar, el uso de la vivienda o el reparto de bienes.

Por eso es fundamental entender bien qué tipo de divorcio se adapta mejor a cada situación y qué pasos hay que seguir en cada caso. No todos los divorcios son iguales, y los trámites pueden cambiar mucho según haya acuerdo o no entre las partes, o según existan hijos menores.

Además, desde 2025, ya no es posible presentar una demanda contenciosa sin antes haber intentado llegar a un acuerdo por medios como la mediación o la negociación. Esta novedad obliga a afrontar el proceso con más preparación y, sobre todo, con buena orientación legal.

Contar con un despacho que apueste por la negociación responsable, con criterio jurídico y sensibilidad humana, es más necesario que nunca para asegurar que la disolución del matrimonio no se convierta en un campo de batalla, sino en una oportunidad para reorganizar la vida con seguridad y justicia.

Si necesitas asesoramiento para iniciar un divorcio, revisar tu convenio regulador o valorar qué tipo de procedimiento se ajusta mejor a tu situación, puedes contactar con nosotros en info@morenoservicioslegales.es o en el teléfono (+34) 954 100 108. Te ayudaremos a gestionar el proceso con seguridad jurídica y el acompañamiento profesional que requiere una decisión de este alcance.